PRIMER ACERCAMIENTO AL AFEITADO CLÁSICO

por | abril 25, 2017

Desde hace unos años el antiguo oficio del barbero ha tenido una segunda vida y no son pocas las barberías nuevas que han surgido en las grandes ciudades en sus barrios más modernos. La barba gusta tanto a quienes la llevan como a los demás, pero hay que saber cuidarla y, en algún que otro caso, deshacerse momentáneamente de ella. Por ello, es importante conocer cada paso del afeitado clásico.

Para empezar, es importante que tu piel esté purificada y no hay mejor método para ello que el de darse una reconfortante ducha en agua caliente previa al afeitado. Si por cuestión de tiempo te resulta imposible, decántate entonces por la opción de emergencia: humedece en agua caliente una toalla.

A continuación, es aconsejable echarse aceite realizado expresamente para antes del afeitado. ¿Por qué? Este aceite hidrata la zona y ablanda el pelo, por lo que la fricción que realiza la cuchilla no irritará tanto que si se lleva a cabo sin este paso.

Después, es el momento de la última etapa antes del afeitado, momento de elegir una buena crema de afeitar (o una espuma de bote aunque el resultado de las primeras no tiene parangón con estas últimas). Extiéndela con una brocha de buena calidad.

SEGUNDA FASE DEL AFEITADO CLÁSICO

Ya está todo preparado para empezar con el afeitado. El siguiente paso es elegir entre la navaja y la maquinilla clásica. Nuestro consejo es sencillo: la navaja es propia de profesionales muy cualificados mientras que la maquinilla es la herramienta idónea para el uso diario en casa. No es cuestión de jugar con nuestra estética ni nuestra cara.

Para el afeitado en sí, lo primero es estirar ligeramente la piel y así dejarla firme para que no haya lugar a descuidos ni futuras heridas. Es aconsejable pasar la cuchilla unas tres veces por cada zona de la cara para que el afeitado sea completo y transcurra sin ningún tipo de incidentes. La presión ha de ser justa para evitar rojeces y leves rozaduras.

Lo habitual es realizar el movimiento en dirección al crecimiento del pelo aunque en caso de hacerlo al revés tampoco resultará un mal afeitado. Para terminar, es indispensable servirse de un after shave. Primero aclárate con agua tibia y después elige entre qué tipo de after shave quieres utilizar. Habitualmente  se divide la loción o crema que se utiliza entre aquellas con alcohol o sin él, dependiendo del tipo de piel que tengas. Si eliges una loción libre de alcohol tu piel se resecará menos y evitará arrugas antes de tiempo.

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