PASEAR, UNA FUENTE INAGOTABLE DE FOTOGRAFÍAS

por | julio 19, 2017

Una de las actividades que más repetimos los fotógrafos es la de salir a la calle con nuestra cámara y dibujar la ciudad en la que nos encontremos a través de las postales que nuestros ojos y nuestra lente nos ofrece en el paseo. En ocasiones esas caminatas tienen un sentido totalmente ajeno a lo profesional y sencillamente nos sirve como toma de contacto y arma desde la que desconectar de nuestro estudio y trabajo. Sin embargo, en otras ocasiones, salimos a la calle buscando dar forma y sentido a una serie callejera

Los paseos por la ciudad pueden ser de gran utilidad para diferentes ámbitos de la fotografía profesional ya que nos sirven para realizar primeras tomas en estudios con los que realizaremos futuras series o, también, para encontrar la inspiración para conseguir la fotografía que participará en ciertos concursos de cualquier ámbito.

Durante este caminar, podemos jugar con la luz y ver su incidencia tanto sobre lo seres inertes, como en instantáneas sencillamente paisajísticas o retratando la vida en la ciudad a través del movimiento (tal y como realizaron los pintores futuristas en Italia o los impresionistas en París y alrededores). Saber como hacer fotos a niños nos servirá para elaborar un discurso sobre nuestro futuro y tomar retratos de nuestros mayores nos hará conformar una serie basada en el paso del tiempo y sus marcas faciales.

CONSEJOS PARA TOMAR FOTOGRAFÍAS A LOS PEQUEÑOS DE LA CASA

Igual que ocurre con los animales, trabajar con niños no es tarea sencilla tal y como declaró hace décadas el director de cine Alfred Hitchcock. Debido a su nerviosismo y a su curiosidad por conocer todo, continuamente se mueven delante del objetivo y su paciencia es menor que la que puede aguantar una persona adulta. Por ello, nunca está de más conocer ciertos trucos con los que conseguir las mejores fotografías sin necesidad de pasar apuros por ninguna de las dos partes.

Ya que los pequeños de la casa son impredecibles, es más que necesario que planifiques la sesión al dedillo y tengas una perfecta relación con sus tutores, profesores y familiares. De esta manera será más fácil que ‘los peques’ hagan caso al objetivo. La paciencia es un grado y, en este caso, un máster cum laude. Junto a ello, debes de ser persistente y tratar de interactuar con ellos lo máximo posible. Por ejemplo, siempre puedes enseñarle las fotografías que vas tomando para que se vean guapos y quieran seguir con el modelaje.

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