Maquillaje: los pasos que no te podés saltar en tu look de todos los días

por | agosto 29, 2018

Ya sea para ir a trabajar, juntarse con amigas, ir a una reunión familiar, una cita o simplemente para sentirte bien, usar maquillaje siempre es un mimo en la rutina diaria de cuidado personal. Por eso, acá te contamos cuáles son los pasos indispensables para que tu maquillaje quede impecable todos los días.

Primer paso: limpiar y humectar

Para maquillarte es indispensable que primero siempre limpies y humectes tu cara. Esto no sólo le dará un mejor aspecto al acabado final, sino que además contribuye a que el maquillaje tenga una mayor duración en tu rostro.

Para el paso de limpiar, podés usar agua micelar, un gel o leche de limpieza. Para pasarlos por el rostro lo más recomendable es usar un disco de algodón, que garantiza una buena distribución del producto, y además, al ser compacto, no se te mete en el ojo.

Luego de limpiar, el paso siguiente es humectar: consultá tu tipo de piel, que puede ser seca, grasa o mixta (generalmente esto significa la zona T grasa y el resto de la cara seca). Usá una crema facial acorde a tu tipo de piel. Podés agregar agua termal, que refresca y humecta tu cara. Dejá absorber los productos por dos o tres minutos, y ¡tu rostro ya está listo para el maquillaje!

Cobertura de base

Para la cobertura podés usar una base u optar por una bb cream, que es más liviana. Todo va a depender de tu tipo de piel (si tiene muchas manchas e imperfecciones) la cantidad de horas que necesites que te dure el maquillaje y las circunstancias en que vayas a utilizarlo: por ejemplo, si es para tu rutina diaria para el trabajo, quizás convenga usar la bb cream. Por el contrario, si es para un casamiento u otra fiesta de varias horas de duración, lo más recomendable es usar una base, que tiene mayor capacidad de cobertura.

Para aplicar la base, dependiendo de su consistencia podemos usar los dedos, una brocha o una esponjita. Hay bases que por su consistencia sólo pueden aplicarse con esta última. Distribuila suavemente por toda la cara sin exagerar y retirando los excesos.

Después de la base, podés (o no) usar un polvo compacto para sellarla. Aplicalo con esponjita o brocha. Si tenés piel grasa o es un día muy caluroso, va a ser lo más conveniente. Siempre asegurate de que tanto la base como el polvo compacto sean de un tono acorde a tu piel. Acordate de llevar ambos productos hasta zonas como las orejas y el cuello, para evitar el efecto máscara.

Ojos: resaltalos con tu maquillaje

Ya sea que te guste un efecto muy impactante o más sencillo, el maquillaje de ojos es esencial y por más simple que sea resalta tus ojos de una manera increíble. Hay mucha diferencia en maquillarse o los ojos o no. En este paso, es clave usar un primer o pre base para ojos. Esto facilitará la aplicación de la sombra y hará que el maquillaje no se corra y dure más tiempo.

Luego de aplicar el primer en el párpado, es hora de colocar la sombra. Podés usar uno, dos, o tres colores. Aplicá un color claro primero como base y podés intensificar con colores más oscuros hacia afuera del ojo y en la cuenca del ojo para dar marco al look de tu mirada.

Si es de tu preferencia, podés usar un delineador de ojos, que puede ser líquido, retráctil o de lápiz. Hacelo con cuidado y de manera suave para no exagerar y que no te quede todo el ojo pintado. Siempre es mejor desde afuera hacia adentro, ya que este movimiento da mayor margen de maniobra.

El punto final para los ojos son las pestañas: dales forma con un rizador de pestañas y luego aplicá el rimmel con mucho cuidado, tratando de no cometer errores básicos como usar mucho producto o usarlo sólo en las puntas.

Un poco de color en los cachetes

Hay tres productos para agregar color en los cachetes y otros sectores de la cara y muchas veces vienen los tres juntos: rouge, bronzer e iluminador. Para colocar el producto, es necesario que uses una brocha. Primero aplicá el bronzer desde la línea de la oreja hacia arriba hasta el medio del cachete, y podés aplicar un poco en la frente y la parte inferior de la cara. A continuación aplicá el rouge en el pómulo y luego el iluminador, por debajo de los ojos, desde la mitad del ojo hacia afuera.

Labios

Usá el color que más te guste: el labial es una forma de resaltar tu rostro y una perfecta combinación cuando usás un look sencillo en el resto de la cara. Un tip a la hora de aplicar el labial es antes colocar un bálsamo para labios para humectar. Esto va a facilitar la aplicación del labial y es bueno para su duración.

Sellá: ¡y listo!

Sellá el maquillaje con un spray fijador o con polvo traslúcido. De esta manera, va a permanecer intacto por más horas.

Importante: siempre retirar el maquillaje antes de dormir

Es muy importante remover el maquillaje antes de dormir, por varias razones: se tapan los poros, y esto puede generar puntos negros y acné, se debilitan las pestañas, la piel envejece con más velocidad, etc. La limpieza facial nocturna remueve las bacterias que la piel acumula durante el día y que pueden causar daños a la piel.

Cuidá tu piel, cuidá tu salud, y sentite genial vayas a donde vayas.